Por el éxito del ¡BAZOFI d’hiver! vuelvo a compartir esta nota sobre la primer edición del BAZOFI
En paralelo al BAFICI, Fernando Martín Peña y Fabio Manes organizaron, entre el jueves 12 y el domingo 29 de abril, el BAZOFI. A pesar de no contar con sponsors ni publicidades -a excepción de la difusión por Facebook y algunas notas en unos pocos medios-, muchísima gente se acercó a la modesta sala del Sindicato de Operadores Cinematográficos (S.O.C.) y el festival tuvo tal repercusión que se agregaron funciones extras para volver a pasar los «grandes éxitos» de las primeras dos semanas, más algunos agregados.
Este festival, ideado por dos cinéfilos-coleccionistas, se armó con una programación sin snobismos, con sentido del humor y, sobre todo, con la intención de brindar al público joyas de las colecciones personales de los organizadores para revivir una época que ya no existe. Así, con cada exhibición, la sala se convirtió en esos extintos cines que adornaban los barrios antes de sus penosos reemplazos por iglesias evangelistas y supermercados. Las copias exhibidas, en su gran mayoría, fueron los celuloides de 35mm originales distribuidos en el país en la época de sus estrenos, por lo que no estuvieron exentos de rayas y saltos. Sin embargo, estos detalles, lejos de ahuyentar a la audiencia, le agregaron un encanto extra a las proyecciones, recordando que se estaba frente a un soporte físico con antigüedad e historia.
Sin duda, el BAZOFI 
Un ejemplo de «proyección-fiesta» se dio con la película blaxploitation La 
La función obligada para los amantes del cine de terror fue No entres a la casa (Don’t Go in the House, 1980), una película «inspirada» en Psicosis de Hitchcock, pero con una vuelta de tuerca incendiaria y violenta que la transforma en un film oscuro y sin sentido del humor. Vale decir que Don’t Go in the House fue una de las cuatro películas con un título de advertencia comenzado con Don’t (Don’t Go in the Woods, Don’t Go in the House, Don’t Go Near the Park, Don’t Look in the Basement) cuyos VHS fueron prohibidos por 
Pero no sólo de sexo y violencia se nutrió el BAZOFI, el catálogo fue muy amplio y abarcó la animación de los 70 y 80, el cine oriental de todas las épocas, rarezas del cine mudo y hasta una proyección de Metrópolis con música de Giorgio Moroder.
De esta manera, el coleccionismo cinematográfico demuestra que está lejos de ser una actividad egoísta, ya 
Por último, lo más destacable del festival fue el compromiso de Peña y Manes, no sólo como curadores y dueños del material, sino como dupla presentadora que le agregó un toque de humor y anécdotas a cada función. Sin más, me permito un consejo: ¡¡¡A Bazofiar que se acaba el mundo!!!!!
Cristian Sema de RaroVHS.comNota incluida en la revista Pez Dorado nº1



Me encantó la nota del Bazofi porque refleja lo que se vivió durante el festival.
Muy buena nota!!
Saludos
Sandra